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Esta obra introductoria está dividida en tres partes: Introducción a la Filosofía Oriental, La Alimentación del Hombre e Introducción a la Medicina Oriental.
Introducción a la Filosofía Oriental. Partiendo de los siete principios dinámicos y universales que describen el mundo relativo y sus relaciones con la Unidad y de las doce leyes de transformación del infinito universo (Principio Unificador), desarrolla los conceptos que estructuran la Filosofía Oriental: el movimiento espiraloide, las fuerzas centrípeta y centrífuga (yin-yang) y la Ley de los Cambios, dando algunos ejemplos de cómo se complementan e interrelacionan esas dos fuerzas. Explica también cómo se manifiestan el yin y el yang en el hombre y la mujer, la sexualidad y el flujo de energía en el cuerpo humano. Sostiene que la enfermedad no es nada más ni nada menos que la falta de armonía con la naturaleza y explica las siete fases del desarrollo de la enfermedad y las siete características de una buena salud.
La Alimentación del Hombre. Se ocupa de la alimentación y el arte culinario según el Orden del Universo y sus relaciones con los ámbitos físico, mental, espiritual y social. Comienza con la historia del desarrollo del planeta desde hace tres mil millones de años hasta la actualidad, cómo se fueron manifestando las fuerzas centrípeta y centrífuga y cómo se formaron los seres vivos. Luego explica el desarrollo embrionario del ser humano. Cómo debe alimentarse al niño después del nacimiento y cómo se llega al momento en que debe usar los cereales como alimento principal y, como complemento, aquellos productos que tienen origen en épocas anteriores al desarrollo de los cereales: verduras, legumbres, algas, sal, etc. y, más adelante, alimentos animales. Partiendo del desarrollo espacial del cuerpo humano y otros conceptos concluye que, en la alimentación, la relación: minerales, proteínas, hidratos de carbono y agua deben estar en la proporción de 1 a 7. Analiza luego la composición de los alimentos más utilizados: cereales, legumbres, carne, leche, etc., indicando los que se acercan a esa relación y los que se alejan, en algunos casos en forma extrema. También estudia los diferentes alimentos según sus propiedades yin-yang y cómo aplicar este principio en la selección de nuestras comidas. Incluye también: cuáles son las principales fuentes de vitaminas y minerales, las calorías diarias necesarias, la relación entre alimentación y clima y consejos para elaborar dietas; concluye con una explicación acerca de cómo se desarrolla el cáncer.
Introducción a la Medicina Oriental. Esta tercera parte la comienza explicando el concepto de ki o corriente de energía que fluye a través del cuerpo. Dicho concepto es muy importante en la Medicina Oriental. Mientras en Occidente se cree que las líneas de energía son consecuencia de la existencia del cuerpo, en Oriente sostienen que gracias al ki el cuerpo ha podido materializarse y presentarse bajo esta forma. Detalla luego los puntos de diagnóstico de cada uno de los doce meridianos de energía, acompañando con figuras que hacen fácil su localización en el organismo. Desarrolla la teoría de los cinco elementos, de muy amplia utilización en Oriente pues refleja el verdadero ritmo de la naturaleza, la agricultura, la alimentación, la psicología, la astrología y la salud. También volvemos a encontrar las fuerzas yin y yang que convierten la expansión extrema en contracción y la contracción extrema en expansión. Esta teoría refleja la relación que existe entre el ki de los diferentes órganos y tiene una amplia aplicación en el diagnóstico. También refleja la relación entre los problemas físicos y mentales. Se explaya luego sobre los otros métodos de diagnóstico usados en la Medicina Oriental: audición, palpación, visión, fisiognomía, líneas de las manos, dentadura, etc.
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