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El aceite de Rosa de mosqueta hoy en día es utilizado en la industria cosmética ya que está reconocido lo que ha dado lugar a su utilización en cremas regeneradoras, hidratantes, champús, cremas solares cremas antienvejecimiento, aunque como se consiguen los mas óptimos resultados es utilizarlo directamente el aceite sobre nuestra piel. Sin embargo, otras características menos conocidas pero no menos experimentadas en numerosos estudios clínicos son sus cualidades de actuación sobre las células como precursor de la membrana celular y como permeabilizadora de las capas externas facilitando el paso de nutrientes, así como la conservación de la barrera física cutánea lo que previene la sequedad producida por la perdida excesiva de humedad.
Usos y Recomendaciones:
- Quemaduras: aplicar dos veces diarias durante tres meses, aunque dicha quemadura se halla producido hace dos o tres años, y observaremos los siguientes resultados:
- recuperación de la elasticidad de la piel y de su hidratación, pérdida de la hiperpigmentación lo que da un aspecto a la cicatriz de uniformidad con el resto de la piel, observándose sobre todo, importantes mejoras en la textura y lozanía.
- Cortes: después de un mes de haberse producido el corte, se observa, además de la hiperpigmentación de la piel, un endurecimiento y falta de soltura en los cordones fibrosos. Aplicaremos un tratamiento con Aceite de Rosa Mosqueta, dos veces al día durante tres meses y obtendremos unos óptimos resultados.
-Heridas Ulcerosas: aplicar el Aceite de Rosa Mosqueta dos veces al día y obtendréis unos resultados asombrosos en periodos relativamente cortos e incluso en cicatrices post-operatorias e injertos de piel aplicad inmediatamente después de producidas estas (guardando un periodo de 24 a 48 horas en espera de su normal evolución).Esto nos abre una gran cantidad de posibilidades en personas con problemas de cicatrización. Mucho se ha hablado sobre los Aceites Grasos Esenciales desde que en 1.929 el doctor George Burr lo descubrió accidentalmente en las ratas de Minnesota. Y mucho se ha hablado también del Aceite de Rosa Mosqueta desde que allá por el año 1.965 se descubrió la gran cantidad de Ácidos Grasos Esenciales que contenía esta pequeña rosácea cuya característica de crecer en clima extremadamente húmedo y dar unos pequeños frutos oleaginosos de los cuales se extrae un aceite que se convertiría en un elemento revolucionario en los tratamientos de regeneración de tejidos.
En un principio los métodos de extracción del aceite del fruto de la rosa consistían en simples métodos de presión sobre el fruto lo que daba como resultado un aceite con mayor cantidad de vitaminas pero con una menor proporción de Ácidos. Valga como ejemplo un estudio realizado en el año 1.974 por la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Católica de Chile en el cual la proporción de Ácidos Linoleico y Linolénico eran de 23% y de un 8% respectivamente. Siendo el problema principal tampoco resultaban despreciables problemas como la desodorización y el proceso natural de oxidación por falta de antioxidantes adecuados.
En la actualidad los métodos de extracción han evolucionado con la llegada de la winterización, la desodorización por temperatura y alto vacío, la neutralización y el degomado y, lo mas importante, la tecnología necesaria para poder separar la parte pulposa del fruto de la semilla nos ha dado como resultado el poder obtener un Aceite de Rosa Mosqueta con elevada proporción de Ácidos Grasos Esenciales, que es su verdadera riqueza. Pero, ¿ por qué es tan importante separar la parte pulposa del fruto ?. Siendo la pulpa rica en vitamina C en una proporción de hasta siete veces superior a cualquier cítrico el verdadero poder regenerativo lo encontramos en los frutos interiores ricos en Ácidos Grasos Esenciales.
Mediante el proceso de separación del fruto y aplicando los métodos de extracción de la winterización, la desodorización, la neutralización y el degomado da como resultado en un análisis efectuado en 1.994 por la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Católica de Chile el aumento de la cantidad de Ácido Linoleico y Linolénico en proporciones de un 45% y un 35% respectivamente además de la aparición de otros Ácidos Grasos Esenciales como el Ácido Palmitoleico, el Ácido Esteárico y el Ácido Oleico. Asimismo, el problema de oxidación ha sido corregido con la adición de Alfatocoferol ( vitamina E ) que es un poderoso antioxidante natural.
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